En estos tiempos
de tortícolis y bizqueos dan ganas de
gritar aquello de “sálvese quien pueda”, agarrar un neumático y lanzarse a las
olas agitadas de este presente nuestro. Por otra parte todo lo que tenemos está
ahora presente y saltar del barco no es sino demorar el futuro. No saltemos,
propongo yo, después de haber saltado un centenar de veces, y rebotar en la
goma de las olas, de nuevo cayendo dentro del barco; que es una boca inmensa
que arrastra todo y deglute casi nada. No gritéis pues “sálvese quien pueda”,
sálvese primero los santos varones, las santas hembras, y los santos infantes.
Sálvese quien no decide salvarse, sino que se salva nomás.
Las puertas que se abren en una experiencia imaginaria, tan real como la vida misma.
martes, 31 de diciembre de 2013
sábado, 28 de septiembre de 2013
77
Carezco de la
paciencia, todo lo hago a la prisa; mi ciencia misma se duele de eso, aunque
fuera buena no sigue los pasos preestablecidos, se pierde en ramas exteriores y
no juega con los números, que es éste un gran pecado. Quizás sea mi mayor
problema en la vida, la falta de paciencia. O quizás tenga más de la que creo,
y sea un pacientudo oculto, alguien que se queja de su ombligo sin saber que no
tiene. Pero así pasito a pasito se hace un mundo, y vamos llegando cada vez más
cerca a la meta, que es al fin un gran batacazo, pues no hay premio sin caída,
y la sublime ausencia que nos proporciona la muerte compensa todos las malditas
presencias que una vez se juntaron.
sábado, 21 de septiembre de 2013
76
La vida es tan
corta que los dedos se me anudan, los ojos bisojan y alguna víscera cesa de
batir. La vida es tan corta que tengo hambre a deshoras, y no como, porque es
triste tener hambre, y porque en la vida
sólo hay espacio para dos ideas y dos amores. Yo ya acaricié las dos ideas, por
eso estoy un poco pocho ahora, pero de amores me resta uno por vivir. Y espero,
espero asido a la pata de la cama, ese amor otoñal que deje esencia en mi
lengua, que sacuda las telarañas de mi ombligo y me obligue a subir hacia
abajo. Como una flecha que cae en el limbo, o una piedra que a ratitos
sonrojea.
75
La fealdad sólo
tiene una cara, un gesto y un signo. La fealdad es monocorde, su destemple
vibra en una sola cuerda. La belleza tiene por contra múltiples caras, una
expresión múltiple, una mirada inextricable. Soy incapaz de descifrar a la
mujer que amo, de hecho la reconozco con dificultad, más por el entorno o por
la costumbre. Pero si me la quitaron del hábito de seguro que olvidaría su
cara. Quizás esa belleza múltiple venga de ver a alguien a ratitos y a
destiempos. Pero sólo es una ayuda; a los feos nunca los olvido. Las
innumerables caras de la belleza, mezcla de estupor y gracia, es virtud de
pocos seres. Y su incógnita nos acompañará toda la vida; a no ser que cometa el
atrevimiento de casarme con la mujer amada.
sábado, 14 de septiembre de 2013
El ocio de las brujas
Cuando se es malo se es malo, y siempre. Pero y en los momentos de modorra,
de cansancio, al rato después de comer, o de la orgía. Qué hacen las brujas con
su ocio, en qué piensan los vampiros durante las horas diurnas, cuando dormitan
en sarcófagos. Yo postulo que dentro de una caja de pino no se puede ser tan
malo, ni tan ruin una bruja sola en su cocina, con gato y escoba. No se puede
ser tan malo, señores, el ocio mata a los malos, dadle ocio a las brujas,
amaneceres bucólicos a los vampiros, y tendréis corderitos, haciendo solitarios
o recordando la infancia. Dadle ocio a los malvados, y a los corderos, a los
corderos dadles colmillos.
sábado, 7 de septiembre de 2013
Fe en la vida
A estas alturas mis palabras caen un poco en vacío, pero son raras en boca de
un paranoico, y por eso deben ser escuchadas por un instante, para abrir una
puerta a la locura, esa dama que vive entre los cortinajes de la cordura.
Debes confiar en el Estado, en la Policía, en la Administración, en la Magistratura.
Debes confiar en el sistema igual que en ti mismo, pues sólo la Voluntad de
Poder Colectiva suavizará la rudeza del invierno, dará de comer al necesitado.
El sistema, y cuando hablo del sistema hablo del mi país, que es ahora
Nederland, es para ser creído y sostenido. Yo tengo trabajo y como gracias al
sistema; ansío también cosas que el sistema no me da, pero para que el sistema
sea igualitario debe restringirse el poder del individuo. El sistema puede
fallar, pero yo no dejaré de creer en él, pues tengo fe en la vida y en el
esfuerzo colectivo e individual. Y todo esto es indistintamente del color
político. La política es sólo una excusa del sistema.
En mi verdadero país, en el país origen de esta lengua en que escribo,
nunca me hallé a mis anchas, nunca quise trabajar, casi no quería tener amigos
–sólo quería escribir y me apoyaba siempre en la familia, que no es de ese
país, sino de mi país propio. España puede ser buena para algunos, no para mí.
Sin duda algún día, probablemente no tan lejano, amanezca en España. Pero que
significa España para los muertos, u Holanda misma.
Que escriba estas frases se debe a que existe la duda mía, y de los que me
acompañan en el viaje. Ante esa duda yo reacciono con confianza ante el
sistema. Muchos me tildarán de reaccionario, de acomodado. Pero yo soy por y
para el sistema de motu proprio, y eso que el sistema ignora, voluntariamente o
no, la complicada urdimbre en que trastabillo con mis patitas de araña.
sábado, 31 de agosto de 2013
Gajes de la edad
Con los años el cuerpo se deteriora y nacen enfermedades anteriormente
desconocidas. Pero la mente fructifica si se la alimenta correctamente, y puede
durar muchísimo, no digo que hasta el momento de la muerte, pero casi.
Una inteligencia joven es más osada, ve muy lejos; yo ahora no tengo las
esperanzas de los veinte años, no escribo con esa soltura. Mas entiendo las
cosas mejor en su conjunto, antes entendía más bien los particulares, los
hechos concretos. Ahora soy más de mi creador, de su pensamiento, que es el del
mundo entero.
Lamento decir que en cuarenta años no he aprendido nada de la mujer, la
desconozco como siempre. Lo único que he aprendido es el tipo de relación que
deseo tener con ellas. Yo debo ser un hombre raro porque mi modelo se asemeja
al de los “na” chinos, extraordinariamente curioso. Están las mujeres de la
familia, a las que quiero mucho y con las que tengo un contacto diario; las
otras mujeres, las beneficiables, me interesan para momentos puntuales, y no
llegan a pasar de un status de amiga de segundo grado, que es como una colega o
la mujer o amiga de un amigo. No tengo ni he tenido nunca una amiga de primer
grado, a no ser en contadas ocasiones y durante períodos de tiempo muy breves.
Envejecer no es tan difícil, los
achaques no son tan pesados. Ahora que el nivel de frustración sí aumenta si no
vas alcanzando tus metas. Y casi nadie las alcanza, sólo los bobalicones. Estoy
contento con lo que he escrito, estoy contento con lo que he aprendido; pero
siempre me gustaría escribir un libro más, hallar por ejemplo otra teoría
científica; o estudiar ruso, o progresar en mi conocimiento matemático.
Envejecer no es tan difícil, ni siquiera morir lo es, como nos enseñó
nuestro padre. Hay dolor, mucho, desesperanza, mucha, villanía, extrema; pero
nadie me negará que todo tiene un final, el término de los pesares de Job
llegó, y así el nuestro.
sábado, 24 de agosto de 2013
En el paraíso
Una puerta mediocre y una sonrisa de circunstancias, un gesto amplio del
brazo señalando un pequeño bar en una sala mal iluminada.
El vapor subió a la cabeza y bajó con el primer whisky, con la primera gota
de emancipación.
Era la primera vez, la primera. Habían pasado muchos años… Los rostros de
todas las mujeres eran pálidos, hasta una negra estaba pálida. Descargué los
ojos en una pelirroja, que vino a sentarse a mi lado. Su lengua era espesa y
acristalada, como un invernadero en Helsinki.
Soltamos labios y cintura… mas no recuerdo su nombre, como recordar lo
nunca sabido; el olvido de lo ignorado es un pie puesto en la eternidad.
sábado, 17 de agosto de 2013
74
A
veces estoy como muerto, no tengo ganas de na’. Estoy en esa morriña de la
depresión y el disgusto. Ya sé que lo único que puede salvarme es escribir, la
razón última de mi existencia, y eso aunque mis poemas quizás no valgan un
ochavo, y eso a pesar de mi tristeza. La literatura ahora no tiene mucho
sentido, y lo más probable es que no lo tenga porque llama la atención de poca
gente. Por qué negarlo, a mí me gustan los desfiles, las medallas en el pecho,
y toda suerte de alharaca. Me gusta la bulla, pues. Hasta he considerado la
posibilidad de un Nobel, como quien se arrulla con música extraña, o quien
pinta con el viento por paleta. Pues que soy en el fondo sino un niño.
domingo, 11 de agosto de 2013
73
La fe o la
convicción no son tan importantes, a veces hasta son superfluas. Lo que importa
es la coherencia con que trazamos nuestro camino, la homogeneidad de nuestros
deseos, la forma en que elevamos el muro de nuestra ansia: con ladrillos
iguales y mortero firme. Pues debemos ser coherentes siempre, desde que nacemos
hasta que morimos. Se lo debemos a nuestros padres, nos lo debemos a nosotros
mismos. Veo como única salvación de nuestro mundo la búsqueda a ultranza no de
la verdad o de la ciencia, sino de la conciencia propia, de su coherencia. Yo
he pensado mucha trama, mucho hilo literario y hasta científico, y no me bajo
del burro. Digo, quizás mi verdad no sea cierta, pero hace muchísima coherencia
con mi vida y mi querer.
domingo, 4 de agosto de 2013
72
Cuando nos
reposamos queremos ser héroes, por eso nos reconcome el tedio, y por eso no
somos felices en zapatillas; y queremos batas y hebillas, y amar las acciones
heroicas, las traiciones y las vindicaciones de sentido. No nos preocupa nunca
lo importante, el antifaz sobre la cara o la cintura derecha; somos
desdecidores del encuentro y vituperamos los abrazos como vituperamos el gesto
sencillo; queremos sólo desasir, confrontar nuestro guión con su apóstrofe.
Queremos vencer, queremos ser héroes, y que nuestro camino esté regado de
muertos, de carcasas tristes que huelan a carroña y a establo.
sábado, 27 de julio de 2013
71
Te echo de menos,
Noelia, y a mí también me echo mucho de menos; estoy como desamparado de mí
mismo, terriblemente lejos del hogar; y con una rabia inaudita de ser esquivado
por el éxito. Sí, no tenéis que recordármelo, los peligros del éxito son
inmensos para el monomaniaco, para el apóstol, si antes todas las miradas iban
hacia mí, ahora todo se cuadruplica, se exaspera hasta reventar. No tenéis que
repetirme vuestro dictamen, que no es otro que el del destino: permanecerás
solo y desahuciado por el éxito hasta que revienten tus palabras en una piñata
de otoño, lejos de la rapiña de los supuestamente ilustrados. “Caelum et Terra
transibunt, verba autem mea non transibunt.”
sábado, 20 de julio de 2013
70
Ruega a Dios y
mientras da con el mazo, sé cabeza de martillo y golpea fuerte, muy fuerte; que
crujan los ensamblajes del barco, las jambas de tus brazos. Que crujan hasta
los cimientos del Universo, pero no te olvides nunca de dar gracias a Dios,
pues tú eres poca cosa sin Dios, un cuasi nada, una pelusilla de ombligo. Así
es como vives y te vives entre dos mundos, entre dos paredes hirsutas que son
pieles de anémona. Da con el mazo, da, y ruega mientras por tu salvación. Con
puños cerrados y mazo bien asido. Pues Dios no es Dios de muertos, sino Dios de
vivos.
miércoles, 10 de julio de 2013
69
Sé poderoso en tu
alcoba, sé poderoso sólo para ti mismo; deja las armas en el armero y vente a
la palestra con un puñado de palabras, no muchas, las suficientes para mezclar
tu sangre con la sangre de tus adversarios y verter tu aliento en odres
conmiserativos. Sé el semen que se diluye en las entrañas del poder, y
equipárate al vilano en el viento, pues la fuerza tuya es la de tu semilla, no
la de tu brazo. Me cuesta tanto masticar este tiempo, este entretiempo entre
vida y muerte; me cuesta tanto masticar las piedras del camino, los roquedos de
los poderosos y los guijarros de los filósofos, me cuesta tanto que masco mi
propio aliento a sabiendas que mi semilla nacerá en otro tiempo.
sábado, 6 de julio de 2013
68
Ay, si fuera
capaz de nombrarme, de decir quién soy ante Dios y ante los hombres. Ay, si
fuera capaz de señalar mi rostro sin vergüenza, de juntar mis articulaciones en
un papel sin enmiendas. Soy mucha duda, mucha incertidumbre, mucha más de la
que cabe en un dedal; y los nombres con que algún día me designaron son hoy
puertas cerradas, abrojos en el patio contiguo. Ni siquiera soy el que escribe,
ése ya anda muerto; ni siquiera soy el que lee, ése está subido a las
parihuelas del noble Corán; seré pues el que calla, el innumerable. “Legio
nomen mihi est, quia multi sumus.”
lunes, 1 de julio de 2013
67
Hay muchas cosas
pequeñas que nos rodean y que desconocemos, son importantes y podemos llegar a
palparlas levemente, con las yemas de
los dedos; pero son a nosotros como manzánas de Tántalo, escurridizas y
furtivas, ajenas a la piel como a los ojos. Nuestro entorno se vuelve por estas
pequeñas cosas un constante secreto, y no por mucho caminar nos alejamos de
ellas, pues al estar muy lejos estamos también muy cerca. Una de estas cosas es
el hecho de que ahora mismo alguien, a puerta contigua, sufre resignadamente, o
lo contrario, se alborota inresignadamente. Son cosas que están y las sabemos
pero se escapan, se escapan furtivas hacia otra vida.
sábado, 29 de junio de 2013
66
El odio es un
gorrión guardado debajo del ala, y cuando no nos dan lo que creemos merecer se
escapa el gorrión y se inflama el odio, y ardemos entre pavesas, puro fuego
espantado. Realmente no nos merecemos nada, si acaso una tumba y un nombre al
lado; es poco lo que merecemos para venir ahora con esta gritería y pataleo,
ahoguemos esas aspiraciones que no son sino cuna del odio, cuna de víboras
insaciables que devoran los corazones y derraman hieles en labios devotos.
Dadle al odio con un palo, con machete y martillo, que no quede siquiera el
odio por ser odiado.
jueves, 27 de junio de 2013
Supuesto anonimato
Desde hace años vivo en una profunda incertidumbre, no consigo distinguir
quién me dice la verdad de quién miente, no sé qué es realidad y qué es
ficción; estoy atolondrado ante una retahíla de estímulos que supongo
sospechosos y poco ocasionales. Vivo en lo incierto como se puede vivir en la
gloria o en la miseria; soy el mismísimo término de incertidumbre, que por
fuerza debía crear yo mismo.
Me pregunto si la paranoia puede tener un efecto positivo, y no todo en
ella sea devastador, la verdad es que algún beneficio saco, como energía
anímica o esperanza, pero a qué alto coste…
Todo comenzó tras escribir una serie de ensayos, que trataban ciencias
diversas de manera provocativa y arriesgada. No conseguí que nadie los editara
o se interesara por ellos, pero yo los publiqué en diversos lugares del
internet. La repercusión es escasa, pero mi paranoia, que no es más que un
sinónimo de incertidumbre, me ha hecho pensar que realmente alguien sí conoce
mi obra, y me vigila y observa, desde una perspectiva a veces muy amplia, pues
las palabras de quienes me rodean parecen influenciadas por ellos. No sé a qué
atenerme, todo viene como una ola, y me pilla en ocasiones en la cresta o en el
valle. Estoy inerme ante esta incertidumbre, nada puedo hacer para
racionalizarla. Es muy compleja y varía las cabezas como las colas, tiene una
naturaleza proteica difícil de entender. Sí, sé que la posibilidad de una
conspiración es infinitesimal, la misma más o menos de que un avión se desplome
sobre mi cabeza; mas ay!, y si en este momento no estoy solo, y si alguien que
lee estas líneas sabe más que yo, sabe más de la cuenta…
viernes, 21 de junio de 2013
65
Nuestras
limitaciones nos hacen fuertes, verdaderos hombres de pelo en pecho, bestias
dominicales. No por mucho medrar en el absurdo se llega antes al cielo, debemos
conocer nuestra torpeza para hacernos grandes, y abominar del absurdo, que es
puta improvisada. Yo que soy tan grande dentro de mi alpargata sé de lo
limitado que somos, y que casi todo resulta ansia, y no hay para donde tirar o
resoplar, sólo un tierno cardamomo entre los dientes, un bozal para los leones
que son perros falderos de un dios diminuto. Quizás no sea león, ni siquiera
perro, y sólo un freno entre los dientes de la caballería.
domingo, 16 de junio de 2013
64
Todo es ficción,
todo lo que sentimos, vemos y palpamos no es más que sombra, un recuerdo
hirsuto del pasado o del futuro. No os desviváis por la carne de sexo moreno,
ni por las mejillas sonrosadas; todo es fingido, no hay ningún aplomo de
realidad en las cosas, las cosas son unas natillas ralas que se precipitan por
el sumidero infinito de la realidad. Aprended a moveros entre sombras y
reflejos, así tendréis una oportunidad de vivir realmente, no en el sueño.
Porque sabedlo bien: sólo Dios es real, lo demás es fingido por nosotros y por
el mundo.
viernes, 14 de junio de 2013
63
Todo lo que veo
se desvanece en humo, todas mis visiones son irreales, así es, y es la peor de
las realidades: que la visión se enturbie y caminemos oblicuos, como espantajos
o cuervos; arrastrados por un turbión del que se desprenden tanto las vigas del
cielo como los fósforos de las estrellas. Estoy desarmado, señores, mi pluma no
pesa un adarme y mis puños son blandos, muñones de algodón. Aprended de la
letra, todo lo que vosotros veis es también fingido; lo que vuestros cuerpos
afirman lo desmiente el cristal de vuestros ojos. Y vuestras palabras son vientos
arrojados al borde del acantilado.
sábado, 8 de junio de 2013
62
El hombre nace
muy asilvestrado, muy salvaje y eremita, muy amigo del látigo y del cilicio. No
hay que olvidar que somos pueblo y que juntos nos avenimos a la azada, cavando
para el futuro y para los venideros. La amabilidad hay que adiestrarla, pues no
solemos ser amables, y cogemos el hacha por el mango, y nunca por el filo.
Aprendamos a no ser armas, sino herramientas; a solicitar, nunca a exigir.
Aprendamos a ser hombres como puertas abiertas, y no embarazosas rejas de
fierro. Seamos hombres de una vez, amables y serenos, y caminemos por la senda
de la rosa inmarcesible.
miércoles, 5 de junio de 2013
61
No creas que el
mundo gira a tu alrededor, ni siquiera que tú giras alrededor de él; el
movimiento es aparente, en realidad todo está inmóvil, las manos inmóviles, los
pies inmóviles, hasta el mismo corazón está quieto. Lo que se mueve es el
pensamiento, pero éste es imperceptible, invisible a los ojos y al alma. Nada
gira en torno a ti, pues tú careces de importancia, como yo, como todos, no
eres una tierra, ni un sol, si eres un astro sería difícil averiguar tu
naturaleza. Yo tardé muchísimo en darme cuenta que no era centro, sino
periferia, y más que nada la periferia de la periferia. Y sigo escribiendo,
sigo en mis unos, porque hasta en esta distancia puede haber una alma amiga.
lunes, 3 de junio de 2013
60
Gandhi era
agresivo, pero a la inversa, alguien que buscaba la bofetada, el encontronazo
fatal; el verdadero pacifista no pone la otra mejilla, intenta sin duda evitar
violentarse, dar ocasión a otra bofetada, no sólo por miedo, sino por evitar la
violencia. Los hombres deberían evitar la violencia siempre, incluso en la
cópula deberían evitarla, no es recomendable ser violento; pero y la
supervivencia, sin agresividad pereceríamos? No lo sé, no alcanzo a ver tan
lejos, pero barrunto que se puede ser eficiente sin necesidad de violencia. Yo
para no ser violento me aburro barajando días y noches, y al aburrirme voy
dando besos a la muerte.
sábado, 1 de junio de 2013
59
Creemos vanamente
que los deseos son realidades, que lo que queremos existe por sí mismo; mas
todo es ficción y fingimiento. No somos más que un trapo estrujado, un agua
sucia que corre por el sumidero, y mentiremos mil veces antes que reconocer que
ese deseo no tiene cabeza, que es una impostura de un alma débil; porque entre
cien débiles hay uno fuerte, y entre cien fuertes los débiles son legión. No
nos dejemos arrastrar por la aparente abundancia, el verdugo ya tiene el hacha
en la mano, todos nuestros segundos están ya contados, y cuando baje el hierro
lloraremos como damiselas, pues los débiles somos todos legión.
58
Yo escapo de la
muerte escribiendo, entre mis palabras se haya la puerta en que escapo a otra
vida, en que me sé a mí mismo diferente. El sentido de la vida es éste, luchar
a pecho descubierto, sin encubrir nada o lo poco necesario; el sentido de la
vida es escribir, pero no a destajo, sino ese rato de ocio, esa hora precisa
entre el café y la siesta. Escribir se nutre de poesía, y se es más puro cuando
se siente en poesía; la poesía es la puerta más bella de todas porque es la más
desconocida. Aprended a amar la poesía, pues en último término vosotros sois sus
hijos. Y, sobre todo, no matéis al cordero si las señales no son evidentes.
domingo, 26 de mayo de 2013
57
Decidir qué es lo
que merecemos y qué no, es tan difícil, tan difícil como escoger una muerte o
un panegírico. Quisiera ayudar a mi raíz a morir, altivamente, serenamente, sin
lastres de ningún tipo; pero somos tan poca cosa, tan poco que morimos al buen
tuntún, sin que nadie nos pregunte para nada nuestra opinión; somos calamares,
igual que pulpos en la red; pasmados de tanto sopapo, de tanta aleve mordida. Y
lo peor es que no conviene que elijamos nada, que cuando elegimos hacemos
fuerza sobre nosotros mismos; lo mejor es morder el freno, tragar saliva y
escupir hacia dentro; hacia unas entrañas que nos proscriben.
sábado, 25 de mayo de 2013
Cerré la puerta de casa...
Cerré la puerta de casa? Apagué la luz de salita? Cerré el grifo del baño?
Apagué la calefacción? Son pensamientos recurrentes, me vienen a la mente, se
agolpan y luego estallan. Pero es que cerré la puerta de casa al marcharme?
Ya hace mucho que partí, de hecho espero ya no volver, pero aún así este
tipo de pensamientos insidiosos me asaltan de la noche a la mañana. No me los
puedo sacar de la cabeza.
Pero, Dios!, estoy muerto, ahora estoy muerto y muy lejos de la casa, por
qué ha de preocuparme si cerré la puerta de casa? Por qué si la calefacción
quedó prendida y arde toda la vecindad?
En este apartado limbo ya nada es lo mismo, ni siquiera ser feliz es lo
mismo. Pero, y si no cerré la puerta de casa… que voy a hacer entonces…
56
Las reglas del
juego son así y no se puede hacer nada para modificarlas, ni un ápice. La
desesperanza, el desasosiego se ceban en nosotros, y no podemos ir contra la
ola, parar la incertidumbre. Amamos las esencias, la vida alegre, pero el juego
es el juego, y tenemos que pagar todo lo conseguido; y si no pagas nada
consigues, siendo deudor hasta de ti mismo y de tu ombligo. La muerte es
nuestra suprema deuda, y no se trata de pagarla alegres, lo natural es estar
triste ante la muerte, pero al saldar el hado de la muerte vamos a otro juego,
de reglas desconocidas pero fácilmente más favorables. Fortalezcamos nuestras
almas ante la muerte propia y ajena, no todo se pierde en un parpadeo.
viernes, 24 de mayo de 2013
55
No impongas tu fe
sobre los demás, impón tu fe sobre ti mismo. Aprende a vivir sobre ti mismo y
no pierdas el tiempo en los tejemanejes de la comuna, sabrás que lo importante
es lo que tú piensas y no la opinión fatídica de los otros, los otros nunca
tienen razón porque no viven en ti, sólo tú eres capaz de dar sentido a tu
vida; y olvida esas opiniones veladas o tendenciosas, tú eres único en ti mismo,
diferente por ello, no mejor ni peor, pero eres otra cosa, y eso hay que
respetarlo, respétate a ti mismo, respeta la naturaleza que eres en ti mismo.
Todos ven el humo salir de ti, pero nadie es capaz de ver aparecer el fuego por
parte alguna.
lunes, 20 de mayo de 2013
54
A qué tanto
criticar? Reírse de los demás a sus espaldas? Supongo que es una suerte de
imposición, creemos ser mejores que los criticados, nosotros, los críticos,
mejores que los que sufren las críticas, nosotros, los criticandos. Nosotros no
somos más que pobres bestias y afilamos la lengua como afilamos las uñas, a
base de clavarlas y sacar los jirones de piel. Como dice el holandés son
charlas de viejas putas, un enhebrar de palabras para rellenar el tiempo, un
tiempo vacío por ser hueco. Somos víctimas del chisme, de la aporía, y nos
comemos las uñas de tanto metiche, nos las comemos hasta el muñón de la muñeca.
Tanta es nuestra hambre, tanto nuestro ansia.
53
La poesía no es
criticable, la poesía está por encima de la crítica del mismo modo que está por
encima del tiempo, incluso de la palabra. La buena poesía no tiene patas, es
alígera y nos guiña un ojo desde detrás de la muerte, como si mirase por detrás
de una ventana. El poeta mira a través de la ventana, y quiere libertad
absoluta, para alongarse y mirar adonde quiera. El poeta reclama libertad mucho
más que reclama eternidad; de hecho la eternidad en el fondo se la pela, lo
único que él quiere es juntar unos versos a la hechura de su alma. Y ser
bondadoso consigo mismo, al menos un día más.
domingo, 19 de mayo de 2013
Dordtse Manifesto
Y estoy aquí y escribo, y por eso intento justificarme a mí mismo, porque
escribir es un acto ajeno a veces a la propia voluntad, va hacia lo colectivo y
echa raíces en otros brazos, o puede echarlas; porque en mi caso la literatura
es mera tentativa y no puedo hasta el momento llamarme escritor, pues mis
libros no sobrepasan el umbral de mi alcoba. Pero escribo, siempre escribo, y
quiero imponer algunos preceptos míos.
La literatura es pública pero no venial, el formato libro se vende, pero el
escritor no debería ganar dinero con ella, es más, la literatura cuanto menos
nutricia es más importante. Hoy en día el formato e-book toma su lugar, todo es
digital y descargable gratuitamente, o puede serlo; la literatura y la cultura
en general (aunque esto ya no es tan fácil) están en internet. Yo puedo leer
allí casi todos los libros importantes en una amplia gama de idiomas. Un lector
de verdad vive actualmente la mayor de las dichas, tener la biblioteca de
Alejandría al alcance de un clic. En internet deberían estar gratuitos todos
los libros que interesan. Jamás constreñiré en internet mis libros, digo, si alguna
vez son de los que interesan, a un precio, a un abono u otra cortapisa por el
estilo. No pongo ningún impedimento para la publicidad, si no es jodiona e
insolente.
Si una editorial quiere un día publicarme un libro, y es un decir, pues
corremos caminos dispares, no renunciaré a que cuelgue gratuitamente en
internet. Y tampoco venderé derechos exclusivos, pues estimo, y perdóneseme la
enormidad de mi orgullo, que mi literatura tiene un valor universal, y que el
derecho del lector antecede a cualquiera de mis derechos de autoría.
Ego dixit.
sábado, 18 de mayo de 2013
52
Lo que buscan los
hombres es atención, ser mirados y escuchados, aunque sea incluso sobre el
patíbulo. Los hombres buscan las miradas como frutos del Edén, buscan otros
ojos tal si fueran golosinas. Por eso somos tan poca cosa, por eso es nuestra
fe tan exigua, porque si amamos estando solos amamos sólo por eso, por estar
solos. Y el resto es gimotear y rechinar los dientes. No concibo mi soledad sin
los otros. La soledad es como el árbol Zaqqum, que estando en medio del
infierno no arde; y sus frutos son como cabezas de demonios, los deseos que se
nos caen de las solapas.
viernes, 10 de mayo de 2013
El hueso en la garganta
La primera vez no fue tan grave, Jeremías se atragantó con un fisco de pan,
le costó bajarlo pero la cosa pasó rápido, sin complicaciones. La segunda vez
fue mucho peor, pensó que moriría atragantado. La tercera vez mientras comía
aceitunas se le escapó un hueso que se le atravesó en la garganta, no murió de
milagro, gracias a que un amigo le cogió por detrás y le ayudó a expulsar la
pepita. Ahora Jeremías tiene tanto miedo que es incapaz de tragar nada, algún
día quizás muera de inanición.
domingo, 21 de abril de 2013
51
El todo es más
que la suma de las partes. Pero nos emperramos en cuantificar, en medir todo.
Cuantificamos el bien y el mal, nuestra soldada, hasta el amor lo
cuantificamos. Y nos equivocamos, nos equivocamos plenamente, pues deberíamos
cualificar y no cuantificar, pues el todo es más que la suma de la partes, y
porque los números se desprenden sospechosamente de nuestros dedos. Los saltos
cualitativos nos sorprenden siempre. Estamos escribiendo y escribiendo, y no
son más que palabras amontonadas unas encima de otras, y de repente zas! nos
damos cuenta de que somos escritores, o pasteleros, o tranviarios. Y por eso
postulo que la muerte es también un salto cualitativo.
lunes, 1 de abril de 2013
50
La puerta tras la
que aguardo es una puerta giratoria, bien de hotel o de banco, bien de
panadería o ultramarinos. La puerta tras la que aguardo tiene atada una soga al
manillar, es herrumbrosa y tersa como los tornillos de un charco, o los
tafetanes de un burdel. Espero asido a la soga, más blanco que negro, ansiando
más que esperando; reflexionando sobre los cabos sueltos de la soga, y no tan
solo que dé espanto. Aguardo tras las rejas preso en una soga, en una cuerda
que se enrosca a los pies y me sube por la rabadilla, hasta formar una horca en
mi gaznate. Soy el sabio que ahorcaron a la medianoche, antes incluso de haber
existido.
sábado, 30 de marzo de 2013
49
Mi Dios es el del
agradecimiento, no el de la súplica; el que lo da todo y no espera nada a
cambio, al que se le entrega todo y no pide nada por ello. Mi Dios es tu Dios,
si es que tú existes, aunque sin ti también existe Dios, y Él escucha, siempre
escucha. Yo rezo mucho tras esta puerta que yace siempre abierta, rezo por los
míos y por los otros. Rezo por las extrañas esperanzas que conforman un hombre.
Rezo siempre por los vivos, nunca por los muertos, pues ellos son siempre en
Dios, y ya no esperan. No como nosotros, que esperamos sin parar cualquier
señal, cualquier hálito de Dios, su agradecimiento.
lunes, 25 de marzo de 2013
48
Me dolía el
costado y escupí las palabras: “Non novi hominem!” Tan lancinante era el dolor
que me arrastré por el pedregal con uñas y dientes. Lanzado hacia el poniente,
mascando los muñones y escupiendo dedos de pasta blanda. Soy lanzado a la luna,
al estropicio de cristales en la esquina vecina. Soy lanzado al dolor como un
hombre de carne y quizás hueso. “Non novi hominem! He de comerme las palabras
que me alejan de ti, yo sí te conocía, fue mi reflejo el que te esquivó, pero
mi reflejo por otra parte yace oculto en el fondo de una botella de ron. “Ego novi
hominem.”
sábado, 2 de marzo de 2013
47
Los pecados
pasados y futuros no importan, no importan otras vidas, sólo importa esta vida,
este momento y su coherencia, pues es ahora que me sé eterno, que siento las
baldosas bajo las uñas y me sangra la nariz. Ahora es cuando viven y mueren mis
esperanzas, ahora es cuando soy leído sin ser entendido, a pesar de la prosa
fácil, a pesar del acomodamiento al estilo. Y es ahora que estoy sentado a mi
diestra, muy próximo a mi ombligo, a mis cuatro dedos de frente. La gehena
existe en la ficción, el paraíso en la ilusión. Sólo hay ahora y ése no es más
que lógica del momento.
martes, 5 de febrero de 2013
46
Habrán muerto
nuestros pliegos, nuestros dedos cadáveres yacentes sobre el heno. Y seremos
más de estirpe triste, irreconocibles en la pose y el gesto, porque estaremos
tan muertos como nuestros deseos, tan sumidos en la rima ociosa como un Taj
Mahal de sueños. Y cantaremos el samba
que quiso ser mujer, abrazaremos las paredes chocando con la incerteza de que
aún no estemos muertos, de ser dedos
muertos sobre techos de pliegos, sobre descartes inciertos. Y seremos muertos
entre los muertos, cadáveres plagados de flores y enojos… illic erit fletus et
stridor dentium.
viernes, 1 de febrero de 2013
Frustración
Remko caminaba por la Voorstraat en dirección al Parque Azafrán, en la
reverdecida y primaveral Nueva Ámsterdam. Andaba contento pues había concertado
una cita con una rubia, no del todo agraciada pero rubia al fin y al cabo. Al
cruzar por el parque pasó por la columnata del puente, en una columna vio una
pintada graciosa, Remko siempre se fija en esas cosas, decía así: “Lo
importante no es ser guapo, es desprender follabilidad!” Quedó un segundo
desconcertado, él no era guapo, pero tampoco debía de ser follable, pues las
oportunidades que se le presentaban eran pocas y más bien de carambola.
Llegó a la Plaza del Pintor, había quedado con la rubia en una de las
terrazas. Llegó como siempre el primero, se sentó a una mesa no demasiado bien
iluminada, y se puso a esperar. No comprendía esa manía de ir a un sitio en que
tienes que esperar para pedir algo, para que te lo traigan, y que incluso
tienes que esperar para pagar, mientras que todo en casa es instantáneo.
La rubia apareció veinte minutos después de la hora convenida, muy suelta
ella, con vaqueros y blusa anaranjada. Remko ya iba por la segunda cerveza.
Se sentó y serrucharon un poco. En seguida Remko se dio cuenta que no
tenían nada en común, pero no importaba, él no pretendía sentar cátedra, sino
otra cosa.
Remko bebía a grandes sorbos, ella libaba más que bebía un gin tonic. Pasaron
juntos buena parte de la velada, y cuando ella se despidió el aprovechó para
estamparle un beso en medio de la boca, ella se defendió, no quiso, y se fue
algo picada.
Remko se daba con un canto en los dientes. “Si es de Perogrullo”, se decía.
“Nunca se besa en los labios en la primera cita, nunca, nunca…” Recordó la
pintada en la columna. “Esa es mi naturaleza”, pensó, “igualito que el
escorpión, igualito, pico por picar no más, con una falta absoluta de
follabilidad.”
lunes, 28 de enero de 2013
45
Los ideales
colapsaron en la palma de la mano. Como un puñado de hormigas isomorfas, pues
así es como mueren los seres, entre paños y discursos isomorfos, menos de
madera que de tierra, y entre estertores insignificantes. Los ideales nos
hicieron pueblo, nos condujeron por los márgenes de los volcanes, limítrofes a
la utopía, al chascarrillo desusado. Somos hombres porque ideamos y desharemos
la baraja una y mil veces antes de entrar a la gehena, pues las piedras también
ríen y también idean en su eternidad de agua y arena, en su corriente de polvo.
Amaré mi ombligo hasta el crepúsculo.
sábado, 26 de enero de 2013
Nueva Ámsterdam
En un mundo que pudo haber existido, pues todas las probabilidades están
dentro del bombo, y el azar puede escoger invariablemente cualquiera de las
soluciones posibles, existe hoy en día Nueva Ámsterdam, en algún lugar de la
costa este de los Estados Unidos de América. Fue una ciudad fundada por
holandeses en mil seiscientos y pico, y que un siglo después fue conquistada
por españoles. Permaneció bajo la corona española hasta la guerra del 1898, su
lengua es el español con matices holandeses, en las instituciones oficiales se
habla el inglés, pero en la calle se habla el español, con un acento diferente
al del resto de América; incluso el holandés subsiste residualmente en una
forma simplificada.
Nueva Ámsterdam es una mezcla de la tradición holandesa, española y
norteamericana. Es una ciudad próspera a pesar de ser azotada por las tormentas
y por la desidia del hombre. Es sin duda la ciudad más colonial de los Estados
Unidos de América.
lunes, 21 de enero de 2013
44
Los cuadros se
caen de la pared, el fuego ya no es más caliente; entonces viene la vejez y
sólo nos queda compartir, o eso creo, no voy a hablar de lo que desconozco,
aunque siempre haya sido viejo no es lo mismo que arrastrar tu cuerpo por la
tierra, hecho ser para el olvido. Recordando continuamente para poder
sobrevivir. Ya no válido un carpe diem, pues los cuchillos ya no cortan y sus
filos son romos y blandos como manzanas. Si llego me arrastraré como los otros,
tergiversando una lengua extraña y cantando para los adentros un miserere. Pues
sólo el canto y la poesía me restarán.
sábado, 19 de enero de 2013
43
Y esa humanidad
pervive incesantemente, renaciendo en sus costras, en sus dejadeces nimias.
Para mí la humanidad son olores, y no de los buenos, sino esencias acres, a
picadura de tabaco, a sobaco, a viento de culo. A mí el hombre me apesta,
muerto o vivo, de pie o acostado, sin importar el sexo o la dejadez. A mí la
humanidad me apesta, yo mismo me apesto, me hiedo insobornablemente. No hay
salida al aroma, al placer, con tal hedentina. Sólo cabe la posibilidad de
taponar las fosas nasales, la boca, y meterse en una fosa, bien atrancado,
donde no llegue ni el propio olor, ni los miasmas del otro mundo.
viernes, 18 de enero de 2013
La extraña despedida
Cuando nos encontramos ya era tarde avanzada, casi no había sol. Fuimos
cogidos de la mano al hotel más cercano. Ella me hablaba al oído palabras que
pronto olvidé. Pero era bueno mirarla, catar su alzada de ninfa; sentir su piel
rebosante de vida. Llegamos al hotel y le pedí la llave al recepcionista, luego
subimos.
Se fumó un cigarrillo sentada en el balcón. Yo fumaba antes, hace tiempo, y
ahora las bocas que fuman me saben a cenicero. Mas yo no buscaba su boca. Sin
embargo reconozco que el cigarrillo es magnífico para marcar signos de
puntuación.
Pasó la noche y quemamos el tiempo buenamente. Sin demasiado alarde. Yo no
la conocía, habíamos chateado sólo un par de veces, pero ella estaba sola y yo
también… se presentó la ocasión
En la estación de trenes esperé con ella el Intercity a Rotterdam. Me
preguntó cuándo nos volveríamos a ver. Le dije tímido que pronto… mentía.
Me quede solo en la estación, por fin la extraña había partido. Entonces
tuve ganas de encender un cigarrillo, pero no por vicio, no, sino por remarcar
un punto y aparte.
lunes, 14 de enero de 2013
42
El éxito efunde
orgullo, pero no es para siempre, no es a todas horas. Porque estamos solos,
porque nadie nos entiende, nadie me entiende. Escriba lo que escriba, haga lo
que haga, estoy solo y nadie me entiende, ni me entenderá. Pues cuando la fama
llame a mi puerta seguirán sin entenderme, me apreciarán tan erróneamente como
me apreciaban antes, cuando era nadie para ellos. Y es el éxito amante
larguirucha, de ojos rijosos y expresión cansina. Amancebarse con ella es
perder la hora, la hombría y la paciencia. Que me entienda yo y dos más, y el
resto que se lo lleve el tiempo, el paso de las generaciones, el triturar
rápido del estómago de las centurias. Sólo en Dios hay albedrío.
domingo, 13 de enero de 2013
41
Irrequieto como
peonza, presente en la indiferencia, que me arrastra, que me toma como doncella
y me alza hacia lo desconocido. Yo de los presentes indiferente, pues me
importa un comino el futuro del mundo, la veleidad de las cosas, le que me
importa es ‘’mi vida’’, el surco de saltamontes o babosa que voy dejando en el
entreverado de mis pies. Soy así, qué se le va a hacer, a pesar de engorros
matemáticos y formulaciones antropológicas; soy así siempre, presente en mi
indiferencia, en vuestra indiferencia, indiferente hasta la médula, cierto
hasta en el olvido.
viernes, 4 de enero de 2013
Un hombre crédulo
Un domingo fui a
visitar a Yleanir. Lo encontré relajado oyendo las Variaciones Goldberg, mientras leía a Kafka, o César Vallejo, no
sé… mientras leía a alguien que no era él mismo. Hablamos un poco de esto y
aquello, sin profundizar, era domingo por la mañana pues. Yo le toqué la
cuestión de Dios, yo no soy creyente, él sí, me sonrió. Le dije de la vida
eterna, de que era estúpido lo que él pensaba, no hay infierno ni cielo, sólo
agnoria. Me miró, luego la punta de su chancleta, y me dijo: “Qué gano yo con
pensar que Dios no existe?, que no hay otra vida?; no obstante si pienso lo
contrario gano mucho, cuando me muera la salvación eterna, y ahora, ahora, gano
tranquilidad… que en fin, es lo único que de veras deseo.”
Extraído del Diario
inédito de Remko Fortuin, Febrero 2011
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