Con frecuencia me
entran ganas de coger un garrote y liarme a dar garrotazos en la calle, hacer
reventar los cráneos como calabazas maduras. O me entran ganas de violar a las
vecinas, sin que quede exenta ninguna. El pensamiento es pesado y los hierros también.
Mas yo haré siempre lo correcto, y no mataré a nadie, pues no tengo uñas ni
garras para afrontar el momento. Con frecuencia me siento ruin de pernera, y
viajo por mil travesuras imaginadas. Mas yo haré siempre lo correcto, nunca
errarán mis pasos, pues yo no estoy tan cuerdo. No soy tan normal como para
besar ese ala de sombrero.
Las puertas que se abren en una experiencia imaginaria, tan real como la vida misma.
sábado, 27 de octubre de 2012
domingo, 21 de octubre de 2012
36
El pensamiento es
libre. Absolutamente libre. No hay decálogo que lo haya prohibido, ni ley
impuesta sobre él. Jesús decía que no lo que entra por la boca sino lo que sale
por la boca, la palabra, contamina. Pero la literatura son pensamientos, pura
ficción, y sólo contamina a quien es sensible a la contaminación. Es cierto,
las malas palabras engendran malas acciones, pero los malos libros sólo
engendran polvo. Diría, poniendo en mi boca las palabras de Yusuf: “Yo no
pretendo ser inocente. El alma exige el mal, a menos que mi Señor use de Su
misericordia. Mi Señor es indulgente, misericordioso.”
viernes, 5 de octubre de 2012
35
La religión hace de Dios un hecho social. Por eso yo huyo de la religión y de la liturgia, por eso tengo dedos palmeados y aúllo a oscuras. Porque Dios es para vivirlo a solas, todos lo han dicho, casi todos los profetas lo han escrito. Cuando muera voy a estar solo ante él, nada ni nadie va a interferir. Seré más que un hombre, seré un ansia invertebrada. Las manos de Dios, su ombligo, la soledad ante nosotros construida. Todo lo que edifico en mi vida para huir del gracejo, de la irreverencia, de tanta tanta debilidad humana. Soy más fuerte yo en mi pequeño dedal que todos los demás en un Universo.
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