lunes, 26 de diciembre de 2011

19

No hagáis planes, nunca, no sirven para nada. No es bueno templar la voz con acero, ni afilar la pluma en el hacha del verdugo. Sed sinceros con vosotros mismos, pues no llegaréis a serlo con nadie más. No os defináis nunca, no penséis que sois cristianos o musulmanes,  la religión es poca cosa cuando sólo existe una fe en un Dios único. Amad vuestras costillas, aunque ellas sean mujeres. Y no os arrastréis nunca, pues la babosa es el  más miserable de los seres; que os guiñen un ojo, y entonces plantad vuestros reales, o corred, corred hasta que el viento se pierda de vista.

viernes, 16 de diciembre de 2011

18

No deberíamos alzar tanto los  brazos. Al fin y al cabo nuestra situación no es la peor, al contrario, es bien razonable. Nos duele el corazón, nos duelen los ojos, hasta la podrida muela nos duele; mas es un dolor nada comparable con el que tuvieron los profetas, todos ellos. Nos sentimos tristes, lloramos sangre y no tragamos las injusticias; pero que es todo comparado con la agonía de los antiguos escribas. Se ha hecho el mundo, pero no para nosotros; la mesa está puesta, pero no comeremos de ella. Nuestro mundo está aún por hacerse, los manjares que degustaremos todavía no han sido pensador por nadie.

viernes, 2 de diciembre de 2011

17

Extiendo la mano y nada alcanzo, no es que no tenga dedos, no es que no tenga potencias prensiles; pero aun así mis manos no llegan a ese sol amado, es reacia la caricia a ese cabello. Por mucho que me crezcan los brazos no lo alcanzo, no podré nunca alcanzarlo, pues esas mejillas sonrosadas son inalcanzables. Todo lo que amo me separa de ella, nuestras disparidades, nuestros gustos contrarios, todo trabaja en contra nuestra. Y a veces parece que alcanzo la puntita de su nariz, y descanso, con todas las carnes sin peso.

viernes, 18 de noviembre de 2011

16

Por qué tan simiescos mis gestos? Tan profusos mis ademanes. Por qué todo por la otra bestia?, la no viva, la que espera en el féretro. Así esperan monos. Y así busco a la esposa, en su complementariedad; o a la amante, en lo que me es igual. Y busca que te busca saltan las chinches del  lecho, las pulgas humanas, las sinsabidas vermes. Soy a espaldas de los monstruos, a espaldas de la desobediencia. Soy zascandil triste, con una andorga de golosinas y un ciempiés de cristal bohemio. Así esperan monos.

viernes, 11 de noviembre de 2011

15

Yo no sé de viajes y de amoríos. Me entronco en mi rancio teísmo para no morir de pena. Y escapo poco magullado de tanta odisea, de tanto viaje que se aferra a mi piel como un malhadado tatuaje. Soy del camino tal bestia del arriero, y aunque me excluyo de él vivo a caballo de dos mundos, a cual más ilusorio. Ora a sinistra, ora a diestra, me enorgullezco de mi potencial y de las toneladas de mi bagaje. Nadie llegó al infierno tan cargado ni partirá a los cielos tan liviano, ése soy yo, el de jeta mediocre y espaldas anchas.

sábado, 5 de noviembre de 2011

14

Todo el esfuerzo del pensador es uno, conocer la verdad, mas una vez que conoce su verdad no le sirve absolutamente para nada. Los demás lo ningunean, el hierro está candente en sus ojos. Pero qué importa, lo que existen son estas menudas palabras de dudoso valor, pero qué palabras!, hasta a la trinidad incluyen. No postergaré mucho más tiempo mi desidia, y aprenderé a escribir en otro idioma, por si me he equivocado de musas. De donde vengo la ignorancia es mucha, la cultura poca.

viernes, 28 de octubre de 2011

13

No existe la mala suerte, no existe. Sólo existen nuestras entrañas, lo que llevamos por dentro y nos hace diferentes. Existe la libertad, siempre compartida y existen nuestros ruegos a los dioses, vividos por nosotros desde remotos tiempos, pues siempre hemos sido paganos, siempre hemos adorado a las piedras y a las aguas. Nos encontramos ahora en el ocaso de nuestra historia, bajo un mal guarismo que nos oprime,  pero volveremos a nacer, a sacar las manos por sobre los sutiles velos de Venus. Entre resuellos se acogota al insecto.

sábado, 22 de octubre de 2011

12

Las desventajas son múltiples y obvias, te quitan la libertad, te quitan las alas, respiras asfixiado un aire enrarecido. Naces al mundo pleno de deseos, quieres la gloria, quieres la mujer, el confort; y lo único que queda siempre, la única absoluta libertad de que en verdad gozas, es el arrimo de Dios. Pobres ateos, que se arriman a la nada, sin saber que la libertad que propugnan es la misma de nosotros. Todos somos libres en él, y lo de aquí abajo no son sino ataduras, mezquindades innatas. Boguemos hacia el sol en una nave de osamentas, que nuestros muertos nos sostengan.

sábado, 8 de octubre de 2011

11

Sopla el levante y todos nos enloquecemos un poco, incluso los aristócratas, los que de niños han llevado su alma recubierta por el oro y la grana de una vida otra. Una vida no de miserias y escrúpulos, sino de ideas prístinas, de semillas que revienten en otro mundo. Porque al final todos dependemos de estos aristócratas, aunque nos empeñemos en ser republicanos y en aguillotinar  a los reyes. Sopla el levante y este mundo es algo diferente, y quizás yo no haya pasado en vano.

viernes, 30 de septiembre de 2011

10

Busco la perfección en todas las cosas, hasta en una caja de cerillas. No soporto las baldosas levantadas o las duchas torcidas. No soporto los alambicados cantos de las sirenas, ni las memeces de los apuntadores. Voy tras de la complitud, de la palabra perfecta, si no en sí misma, sí en su contexto; pues somos discurrires repentinos y caudalosos, y es muy difícil que no se nos lleve la corriente. Al menos aprenderé a hacerme las uñas y a no insultar a la concurrencia, cosa harto complicada.

sábado, 24 de septiembre de 2011

9

Nos conmueve el tiempo, el paso silencioso de los reptiles, nos conmueve todo lo que brilla, pues somos urracas viles, entrapadas en lobreguez. Es la imperfección, los dedos sarmentosos de los pies de una mujer, su labio casi leporino. Somos imperfectos hasta en la sombra, se nos hizo de remiendos y andrajos, y andamos zarrapastrosos hasta la tumba. Por lo menos andamos, diría el filósofo, y no nos arrastramos. Aunque yo sí que me arrastro a la sombra de una duda, bajo un roble cuyas bellotas de hormigón caen sobre mi cabeza.

sábado, 17 de septiembre de 2011

8

El ocho me hace pensar en una araña, y la araña me hace pensar en locura, no sólo en la mía, sino la que compartimos y de la que nos arrebatamos las migajas. Nos miramos a los ojos en rebatiña, auscultando nuestros insulsos sentimientos, más de víboras que de hombres. Aunque yo calculo que la paranoia también puede ser benigna, que todos los que me persiguen, reales o imaginarios, tienen un sentido intrínseco. Que no es banal que hasta yo mismo me persiga, atraído por mis propios calcañares. Es una ruleta, es el puritito azar, en el que todos giramos y en el que la bolita a las veces se nos escupe a la cara. Como si fuera el escupitajo de un Mesías.

martes, 6 de septiembre de 2011

7

Quién no desea el éxito? Sobre todo en este mágico número. Quién no mancha de sudor bermejo su espada? Quién no habla con las piedras cuando las piedras callan? Somos nulos, promedios de ceros, y es normal que nos guste destacar, buscar nuestros lectores o acólitos, tirar para arriba de la espita y llenar la olla de vapor. Así me siento mejor, menos solo, pues es de la soledad de lo que siempre huimos, aunque la busquemos encarnizadamente. A ti, mi ocasional lector, que benignamente te agachas a esta página, a ti dedico el número siete, el número de nuestra fortuna. Muchas puertas se abrirán en esta vida, pero  la siete es de las más afortunadas.

sábado, 3 de septiembre de 2011

6

Es una buena tajada, un sexto, aunque yo quiero llevarme más, quiero llevármelo todo; y con las manos llenas correr al cadalso. Así  habló mi inconsciente, así habló Zarathustra, sé lo que he hecho despierto, pero y todo lo que duerme dentro de mí, todo lo que cayó en el pozo del deseo. Mucho sucede sin yo darme cuenta, mucho sucede en mi secreto, manos tejen telarañas que me empantanan, neuronas en la sombra mueven mis manos alevosamente. Y yo me escurro, yo me escurro hacia templados lodazales.

sábado, 27 de agosto de 2011

5

Bello número, bella película. Quien dijo sí alguna vez lo dijo siempre. Debería preguntarme a mí mismo si realmente soy sabio, pero cómo lo voy a ser si ni siquiera he aprendido a querer a la gente. Este es un punto importante, el mensaje del Cristo, hay que amar al prójimo al menos tanto como amamos nuestra semilla, o nuestro ombligo. Pero se puede ser sabio a medias, en un pote de números, mas eso no ayuda a vivir, y lo que yo quiero realmente es ser un sabio a enteras. Colgaré mis harapos de ciencia, mi escuálido verbo, y hablaré con los hombres, con el hombre, una vez más, como siempre, pues también mi ombligo toca el cielo.

sábado, 20 de agosto de 2011

4

Por el cuatro y por lo cuarto entré a este mundo de insidias. Todo ya estaba preparado antes de yo llegar, nada cambió un ápice, tal vez los conspiradores fueran más astutos, más tenaces, más irresolutos. Pero yo no me he dejado llevar, abrí la puerta sin respingos y dije esta es mi obra, estas mis manos. Y mi voz parecía un grito. Valen poco mis gritos. Hace años que vocifero en este semidesierto y todos se muestran sordos, inclusive los conspiradores. Qué puedo hacer para librarme de ellos y entrar al mundo a corazón descubierto. Trasnocharé mañana.

viernes, 12 de agosto de 2011

3

Por esa puerta entraremos todos, o mejor saldremos todos, el día dichoso de nuestra fe, y cantarán los ángeles los duelos y seremos algunos felices, si no todos, hechos de carne de hombre nuevamente. Yo me juntaré con Hipatia y Sócrates, hablando una lengua que no supe en vida, y armonizaré con los pocos habiendo sido de los muchos. Oh, mi tierna Hipatia! Oh, mis dulces númenes! Todo lo que se me arrebató en vida se me dará con la fe, por mi fe. Pues Dios no está en un solo libro, sino en todos los libros, incluso en los míos está.

sábado, 6 de agosto de 2011

2

La segunda puerta es la puerta de la extrañeza, la de aquella mujer que vino sólo una vez y partió para siempre. Es una puerta del amor a la carne, de la lujuria a un sexo túrgido. Yo, que soy tan retraído, y si no me hacen cosquillas ni me acuerdo. No abriré esta puerta de par en par, la entornaré tan sólo, pues no la abrí más que una vez, y ya hace mucho que la cerré. Por esta puerta sólo puede entrar una extraña, hasta de Dios desconocida. Que toque con sus dedos sarmentosos mis párpados, que huela al incienso de la orgía. Porque yo, señores, yo también he sido joven.

sábado, 30 de julio de 2011

1

La primera puerta es enorme, porque todas las primeras puertas son grandes. Por ella entramos yo y los mil espíritus que me conforman, pues todos somos mil y uno, limitados en el gesto pero infinitos en el espíritu, en las diez mil y una palabras que sirven para definirme. Escribo desde mi isla, sabedor de que una puerta es sólo una palabra, o mejor, una palabra es una llave, y yo con esta llave abro la primera puerta, la puerta del amigo, la puerta de Dios. Con brazos desplegados entro al corazón del hombre, en esta primera puerta que nunca cerraré.