lunes, 6 de abril de 2015

Descendencia del hombre

Yo afirmo que el hombre desciende de la alondra y del tiburón tanto como del mono. Pues le vale tanto andar por las nubes o por las aguas, como andarse por las ramas.

lunes, 11 de agosto de 2014

libro del sosiego I

 Siempre me ha atraído la calma. Desde que tuve oportunidad me recluí en una casa en el campo, salía rara vez, una o dos veces al mes, o menos. Supongo que yo en un monasterio me sentiría a mis anchas, aunque en un monasterio existe más agitación, hay más gente laborando y orando. Mi contacto con el exterior eran mis padres; y yo así me hundía en mis lecturas y escrituras casi ausente del mundo, ahora me gustaría volver a alcanzar esa ausencia, pero no me queda más remedio que apoquinar, trabajar para ganarme los garbanzos; no es duro, tiene sus ventajas el ser independiente. Pero yo quisiera ahora ser como en los primero diez años de mi vida adulta. Y luchar sólo por mí mismo y por Dios. Y lo conseguiré quizás también los últimos diez años de vida, con pensión o sin, atrincherado en una buhardilla de libros. Conseguiré al fin el sosiego tanto deseado.

martes, 31 de diciembre de 2013

78


En estos tiempos de tortícolis y bizqueos dan  ganas de gritar aquello de “sálvese quien pueda”, agarrar un neumático y lanzarse a las olas agitadas de este presente nuestro. Por otra parte todo lo que tenemos está ahora presente y saltar del barco no es sino demorar el futuro. No saltemos, propongo yo, después de haber saltado un centenar de veces, y rebotar en la goma de las olas, de nuevo cayendo dentro del barco; que es una boca inmensa que arrastra todo y deglute casi nada. No gritéis pues “sálvese quien pueda”, sálvese primero los santos varones, las santas hembras, y los santos infantes. Sálvese quien no decide salvarse, sino que se salva nomás.

sábado, 28 de septiembre de 2013

77


Carezco de la paciencia, todo lo hago a la prisa; mi ciencia misma se duele de eso, aunque fuera buena no sigue los pasos preestablecidos, se pierde en ramas exteriores y no juega con los números, que es éste un gran pecado. Quizás sea mi mayor problema en la vida, la falta de paciencia. O quizás tenga más de la que creo, y sea un pacientudo oculto, alguien que se queja de su ombligo sin saber que no tiene. Pero así pasito a pasito se hace un mundo, y vamos llegando cada vez más cerca a la meta, que es al fin un gran batacazo, pues no hay premio sin caída, y la sublime ausencia que nos proporciona la muerte compensa todos las malditas presencias que una vez se juntaron.

sábado, 21 de septiembre de 2013

76


La vida es tan corta que los dedos se me anudan, los ojos bisojan y alguna víscera cesa de batir. La vida es tan corta que tengo hambre a deshoras, y no como, porque es triste tener hambre,  y porque en la vida sólo hay espacio para dos ideas y dos amores. Yo ya acaricié las dos ideas, por eso estoy un poco pocho ahora, pero de amores me resta uno por vivir. Y espero, espero asido a la pata de la cama, ese amor otoñal que deje esencia en mi lengua, que sacuda las telarañas de mi ombligo y me obligue a subir hacia abajo. Como una flecha que cae en el limbo, o una piedra que a ratitos sonrojea.

75


La fealdad sólo tiene una cara, un gesto y un signo. La fealdad es monocorde, su destemple vibra en una sola cuerda. La belleza tiene por contra múltiples caras, una expresión múltiple, una mirada inextricable. Soy incapaz de descifrar a la mujer que amo, de hecho la reconozco con dificultad, más por el entorno o por la costumbre. Pero si me la quitaron del hábito de seguro que olvidaría su cara. Quizás esa belleza múltiple venga de ver a alguien a ratitos y a destiempos. Pero sólo es una ayuda; a los feos nunca los olvido. Las innumerables caras de la belleza, mezcla de estupor y gracia, es virtud de pocos seres. Y su incógnita nos acompañará toda la vida; a no ser que cometa el atrevimiento de casarme con la mujer amada.

sábado, 14 de septiembre de 2013

El ocio de las brujas


Cuando se es malo se es malo, y siempre. Pero y en los momentos de modorra, de cansancio, al rato después de comer, o de la orgía. Qué hacen las brujas con su ocio, en qué piensan los vampiros durante las horas diurnas, cuando dormitan en sarcófagos. Yo postulo que dentro de una caja de pino no se puede ser tan malo, ni tan ruin una bruja sola en su cocina, con gato y escoba. No se puede ser tan malo, señores, el ocio mata a los malos, dadle ocio a las brujas, amaneceres bucólicos a los vampiros, y tendréis corderitos, haciendo solitarios o recordando la infancia. Dadle ocio a los malvados, y a los corderos, a los corderos dadles colmillos.