Cuando nos
reposamos queremos ser héroes, por eso nos reconcome el tedio, y por eso no
somos felices en zapatillas; y queremos batas y hebillas, y amar las acciones
heroicas, las traiciones y las vindicaciones de sentido. No nos preocupa nunca
lo importante, el antifaz sobre la cara o la cintura derecha; somos
desdecidores del encuentro y vituperamos los abrazos como vituperamos el gesto
sencillo; queremos sólo desasir, confrontar nuestro guión con su apóstrofe.
Queremos vencer, queremos ser héroes, y que nuestro camino esté regado de
muertos, de carcasas tristes que huelan a carroña y a establo.
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