Todo ha sido ya
escrito, absolutamente todo; pero nada ha sido entendido, absolutamente nada.
Qué se sabe de los evangelios, qué se sabe? Muy poco o nada. Muchos creen
entenderlos, pero se equivocan, lo mismo que los intérpretes del libro de
libros, del Corán, cuántos son los que exponen a pies juntillas su prédica,
cuando lo más probable es que no seamos capaces de aprofundar en las palabras
de los profetas, pues ellos no hablaban para nosotros, sino que lo hacían ante
Dios, con sus propias palabras. Yo sé una cosa: que al leer los libros adquiero
conocimiento, pero ninguna certeza de un fin. Toda mi vida leeré el libro, y
mejoraré, pero el contenido exacto de la palabra escrita no lo tendré hasta que
pase a la otra vida.
Las puertas que se abren en una experiencia imaginaria, tan real como la vida misma.
domingo, 22 de julio de 2012
sábado, 21 de julio de 2012
27
La mayoría de los
idiotas se creen muy inteligentes. Yo también me creo inteligente, luego debo
ser idiota. Es en la búsqueda donde prosperamos, ahí es donde vemos la
diferencia entre el sabio y el idiota. El sabio conoce y busca, el idiota sólo
se acurruca en el rincón. El misticismo es también una búsqueda de poder, es
decir, la negación del orgullo nos conduce a otro poder más subterráneo y
sutil, pero que es un poder al fin y al cabo. Las personas que se concentran en
sí mismas y huyen del siglo son tan orgullosas como el que más, pero lo son de
otra manera, lo son en Dios, y por eso se olvidan de sí mismas.
jueves, 19 de julio de 2012
26
La desilusión en
este mundo cabalga a sus antojos, pues la tierra de promisión se ha descarriado
y ya nadie busca el pan en la sopa. Huele todo como a milpiés espachurrado o a
chocho de cinco días, y es difícil, soberanamente difícil, hallar la mujer
adecuada. Y no es que no haya mujeres, quizás haya demasiadas, pero no lucen su
apego, no calzan su alpargata de estameña, y no filosofan, seguro que no
filosofan. Así es difícil encontrar la ganzúa de la puerta. Jugar una guija
haciendo trampas, tomarles el pelo a los muertos e ir por un par de cañas. Al
final estaremos solos simplemente.
domingo, 15 de julio de 2012
25
Me extraño de mí
mismo, de la pantufla y el cigüeñal; me extraño de la escarcha, de la lluvia
que cae a pedazos del cielo. Y cuanto más me extraño más me encojo, más soy un
ovillo de indefinición. Altanero hasta los hombros soy de esa extraña
arrogante, que huye de mis brazos como del escorpión. Si yo no pico, o si pico
no es mi ponzoña al uso. Mi veneno es hialina contribución a los cañaverales
del saber. Mientras me extraño, mientras me angustio, soy la quintaesencia de
las excrecencias de este lupanar. Desharrapado ceno indolencias, indiferencia,
y me sé más solo y triste en mi nobleza
de cristal.
sábado, 14 de julio de 2012
24
No me pillarán
con los pantalones bajados, no soy de esa clase, de los pig-eaters; no, no lo
soy. Sé que la ataraxia sólo es posible en cortos intervalos de tiempo, no se
puede ser estoico las 24 horas del día, porque el pensamiento es fluctuante,
dinámico, y generalmente bipolar, o tripolar, o… Dios sabe qué. No me pillarán
con los pantalones bajados, ni con los guantes puestos. Vivo este corto período
a sabiendas de que lo que importa está aún por venir, y que la vida es una
oscilación y los pensamientos teimosos son idiotas. No me pillarán con los
pantalones bajados, ni con los guantes puestos, ni con la boca abierta.
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