El odio es un
gorrión guardado debajo del ala, y cuando no nos dan lo que creemos merecer se
escapa el gorrión y se inflama el odio, y ardemos entre pavesas, puro fuego
espantado. Realmente no nos merecemos nada, si acaso una tumba y un nombre al
lado; es poco lo que merecemos para venir ahora con esta gritería y pataleo,
ahoguemos esas aspiraciones que no son sino cuna del odio, cuna de víboras
insaciables que devoran los corazones y derraman hieles en labios devotos.
Dadle al odio con un palo, con machete y martillo, que no quede siquiera el
odio por ser odiado.
Las puertas que se abren en una experiencia imaginaria, tan real como la vida misma.
sábado, 29 de junio de 2013
jueves, 27 de junio de 2013
Supuesto anonimato
Desde hace años vivo en una profunda incertidumbre, no consigo distinguir
quién me dice la verdad de quién miente, no sé qué es realidad y qué es
ficción; estoy atolondrado ante una retahíla de estímulos que supongo
sospechosos y poco ocasionales. Vivo en lo incierto como se puede vivir en la
gloria o en la miseria; soy el mismísimo término de incertidumbre, que por
fuerza debía crear yo mismo.
Me pregunto si la paranoia puede tener un efecto positivo, y no todo en
ella sea devastador, la verdad es que algún beneficio saco, como energía
anímica o esperanza, pero a qué alto coste…
Todo comenzó tras escribir una serie de ensayos, que trataban ciencias
diversas de manera provocativa y arriesgada. No conseguí que nadie los editara
o se interesara por ellos, pero yo los publiqué en diversos lugares del
internet. La repercusión es escasa, pero mi paranoia, que no es más que un
sinónimo de incertidumbre, me ha hecho pensar que realmente alguien sí conoce
mi obra, y me vigila y observa, desde una perspectiva a veces muy amplia, pues
las palabras de quienes me rodean parecen influenciadas por ellos. No sé a qué
atenerme, todo viene como una ola, y me pilla en ocasiones en la cresta o en el
valle. Estoy inerme ante esta incertidumbre, nada puedo hacer para
racionalizarla. Es muy compleja y varía las cabezas como las colas, tiene una
naturaleza proteica difícil de entender. Sí, sé que la posibilidad de una
conspiración es infinitesimal, la misma más o menos de que un avión se desplome
sobre mi cabeza; mas ay!, y si en este momento no estoy solo, y si alguien que
lee estas líneas sabe más que yo, sabe más de la cuenta…
viernes, 21 de junio de 2013
65
Nuestras
limitaciones nos hacen fuertes, verdaderos hombres de pelo en pecho, bestias
dominicales. No por mucho medrar en el absurdo se llega antes al cielo, debemos
conocer nuestra torpeza para hacernos grandes, y abominar del absurdo, que es
puta improvisada. Yo que soy tan grande dentro de mi alpargata sé de lo
limitado que somos, y que casi todo resulta ansia, y no hay para donde tirar o
resoplar, sólo un tierno cardamomo entre los dientes, un bozal para los leones
que son perros falderos de un dios diminuto. Quizás no sea león, ni siquiera
perro, y sólo un freno entre los dientes de la caballería.
domingo, 16 de junio de 2013
64
Todo es ficción,
todo lo que sentimos, vemos y palpamos no es más que sombra, un recuerdo
hirsuto del pasado o del futuro. No os desviváis por la carne de sexo moreno,
ni por las mejillas sonrosadas; todo es fingido, no hay ningún aplomo de
realidad en las cosas, las cosas son unas natillas ralas que se precipitan por
el sumidero infinito de la realidad. Aprended a moveros entre sombras y
reflejos, así tendréis una oportunidad de vivir realmente, no en el sueño.
Porque sabedlo bien: sólo Dios es real, lo demás es fingido por nosotros y por
el mundo.
viernes, 14 de junio de 2013
63
Todo lo que veo
se desvanece en humo, todas mis visiones son irreales, así es, y es la peor de
las realidades: que la visión se enturbie y caminemos oblicuos, como espantajos
o cuervos; arrastrados por un turbión del que se desprenden tanto las vigas del
cielo como los fósforos de las estrellas. Estoy desarmado, señores, mi pluma no
pesa un adarme y mis puños son blandos, muñones de algodón. Aprended de la
letra, todo lo que vosotros veis es también fingido; lo que vuestros cuerpos
afirman lo desmiente el cristal de vuestros ojos. Y vuestras palabras son vientos
arrojados al borde del acantilado.
sábado, 8 de junio de 2013
62
El hombre nace
muy asilvestrado, muy salvaje y eremita, muy amigo del látigo y del cilicio. No
hay que olvidar que somos pueblo y que juntos nos avenimos a la azada, cavando
para el futuro y para los venideros. La amabilidad hay que adiestrarla, pues no
solemos ser amables, y cogemos el hacha por el mango, y nunca por el filo.
Aprendamos a no ser armas, sino herramientas; a solicitar, nunca a exigir.
Aprendamos a ser hombres como puertas abiertas, y no embarazosas rejas de
fierro. Seamos hombres de una vez, amables y serenos, y caminemos por la senda
de la rosa inmarcesible.
miércoles, 5 de junio de 2013
61
No creas que el
mundo gira a tu alrededor, ni siquiera que tú giras alrededor de él; el
movimiento es aparente, en realidad todo está inmóvil, las manos inmóviles, los
pies inmóviles, hasta el mismo corazón está quieto. Lo que se mueve es el
pensamiento, pero éste es imperceptible, invisible a los ojos y al alma. Nada
gira en torno a ti, pues tú careces de importancia, como yo, como todos, no
eres una tierra, ni un sol, si eres un astro sería difícil averiguar tu
naturaleza. Yo tardé muchísimo en darme cuenta que no era centro, sino
periferia, y más que nada la periferia de la periferia. Y sigo escribiendo,
sigo en mis unos, porque hasta en esta distancia puede haber una alma amiga.
lunes, 3 de junio de 2013
60
Gandhi era
agresivo, pero a la inversa, alguien que buscaba la bofetada, el encontronazo
fatal; el verdadero pacifista no pone la otra mejilla, intenta sin duda evitar
violentarse, dar ocasión a otra bofetada, no sólo por miedo, sino por evitar la
violencia. Los hombres deberían evitar la violencia siempre, incluso en la
cópula deberían evitarla, no es recomendable ser violento; pero y la
supervivencia, sin agresividad pereceríamos? No lo sé, no alcanzo a ver tan
lejos, pero barrunto que se puede ser eficiente sin necesidad de violencia. Yo
para no ser violento me aburro barajando días y noches, y al aburrirme voy
dando besos a la muerte.
sábado, 1 de junio de 2013
59
Creemos vanamente
que los deseos son realidades, que lo que queremos existe por sí mismo; mas
todo es ficción y fingimiento. No somos más que un trapo estrujado, un agua
sucia que corre por el sumidero, y mentiremos mil veces antes que reconocer que
ese deseo no tiene cabeza, que es una impostura de un alma débil; porque entre
cien débiles hay uno fuerte, y entre cien fuertes los débiles son legión. No
nos dejemos arrastrar por la aparente abundancia, el verdugo ya tiene el hacha
en la mano, todos nuestros segundos están ya contados, y cuando baje el hierro
lloraremos como damiselas, pues los débiles somos todos legión.
58
Yo escapo de la
muerte escribiendo, entre mis palabras se haya la puerta en que escapo a otra
vida, en que me sé a mí mismo diferente. El sentido de la vida es éste, luchar
a pecho descubierto, sin encubrir nada o lo poco necesario; el sentido de la
vida es escribir, pero no a destajo, sino ese rato de ocio, esa hora precisa
entre el café y la siesta. Escribir se nutre de poesía, y se es más puro cuando
se siente en poesía; la poesía es la puerta más bella de todas porque es la más
desconocida. Aprended a amar la poesía, pues en último término vosotros sois sus
hijos. Y, sobre todo, no matéis al cordero si las señales no son evidentes.
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