sábado, 29 de junio de 2013

66


El odio es un gorrión guardado debajo del ala, y cuando no nos dan lo que creemos merecer se escapa el gorrión y se inflama el odio, y ardemos entre pavesas, puro fuego espantado. Realmente no nos merecemos nada, si acaso una tumba y un nombre al lado; es poco lo que merecemos para venir ahora con esta gritería y pataleo, ahoguemos esas aspiraciones que no son sino cuna del odio, cuna de víboras insaciables que devoran los corazones y derraman hieles en labios devotos. Dadle al odio con un palo, con machete y martillo, que no quede siquiera el odio por ser odiado.

jueves, 27 de junio de 2013

Supuesto anonimato


Desde hace años vivo en una profunda incertidumbre, no consigo distinguir quién me dice la verdad de quién miente, no sé qué es realidad y qué es ficción; estoy atolondrado ante una retahíla de estímulos que supongo sospechosos y poco ocasionales. Vivo en lo incierto como se puede vivir en la gloria o en la miseria; soy el mismísimo término de incertidumbre, que por fuerza debía crear yo mismo.
Me pregunto si la paranoia puede tener un efecto positivo, y no todo en ella sea devastador, la verdad es que algún beneficio saco, como energía anímica o esperanza, pero a qué alto coste…
Todo comenzó tras escribir una serie de ensayos, que trataban ciencias diversas de manera provocativa y arriesgada. No conseguí que nadie los editara o se interesara por ellos, pero yo los publiqué en diversos lugares del internet. La repercusión es escasa, pero mi paranoia, que no es más que un sinónimo de incertidumbre, me ha hecho pensar que realmente alguien sí conoce mi obra, y me vigila y observa, desde una perspectiva a veces muy amplia, pues las palabras de quienes me rodean parecen influenciadas por ellos. No sé a qué atenerme, todo viene como una ola, y me pilla en ocasiones en la cresta o en el valle. Estoy inerme ante esta incertidumbre, nada puedo hacer para racionalizarla. Es muy compleja y varía las cabezas como las colas, tiene una naturaleza proteica difícil de entender. Sí, sé que la posibilidad de una conspiración es infinitesimal, la misma más o menos de que un avión se desplome sobre mi cabeza; mas ay!, y si en este momento no estoy solo, y si alguien que lee estas líneas sabe más que yo, sabe más de la cuenta…

viernes, 21 de junio de 2013

65


Nuestras limitaciones nos hacen fuertes, verdaderos hombres de pelo en pecho, bestias dominicales. No por mucho medrar en el absurdo se llega antes al cielo, debemos conocer nuestra torpeza para hacernos grandes, y abominar del absurdo, que es puta improvisada. Yo que soy tan grande dentro de mi alpargata sé de lo limitado que somos, y que casi todo resulta ansia, y no hay para donde tirar o resoplar, sólo un tierno cardamomo entre los dientes, un bozal para los leones que son perros falderos de un dios diminuto. Quizás no sea león, ni siquiera perro, y sólo un freno entre los dientes de la caballería.

domingo, 16 de junio de 2013

64


Todo es ficción, todo lo que sentimos, vemos y palpamos no es más que sombra, un recuerdo hirsuto del pasado o del futuro. No os desviváis por la carne de sexo moreno, ni por las mejillas sonrosadas; todo es fingido, no hay ningún aplomo de realidad en las cosas, las cosas son unas natillas ralas que se precipitan por el sumidero infinito de la realidad. Aprended a moveros entre sombras y reflejos, así tendréis una oportunidad de vivir realmente, no en el sueño. Porque sabedlo bien: sólo Dios es real, lo demás es fingido por nosotros y por el mundo.

viernes, 14 de junio de 2013

63


Todo lo que veo se desvanece en humo, todas mis visiones son irreales, así es, y es la peor de las realidades: que la visión se enturbie y caminemos oblicuos, como espantajos o cuervos; arrastrados por un turbión del que se desprenden tanto las vigas del cielo como los fósforos de las estrellas. Estoy desarmado, señores, mi pluma no pesa un adarme y mis puños son blandos, muñones de algodón. Aprended de la letra, todo lo que vosotros veis es también fingido; lo que vuestros cuerpos afirman lo desmiente el cristal de vuestros ojos. Y vuestras palabras son vientos arrojados al borde del acantilado.

sábado, 8 de junio de 2013

62


El hombre nace muy asilvestrado, muy salvaje y eremita, muy amigo del látigo y del cilicio. No hay que olvidar que somos pueblo y que juntos nos avenimos a la azada, cavando para el futuro y para los venideros. La amabilidad hay que adiestrarla, pues no solemos ser amables, y cogemos el hacha por el mango, y nunca por el filo. Aprendamos a no ser armas, sino herramientas; a solicitar, nunca a exigir. Aprendamos a ser hombres como puertas abiertas, y no embarazosas rejas de fierro. Seamos hombres de una vez, amables y serenos, y caminemos por la senda de la rosa inmarcesible.

miércoles, 5 de junio de 2013

61


No creas que el mundo gira a tu alrededor, ni siquiera que tú giras alrededor de él; el movimiento es aparente, en realidad todo está inmóvil, las manos inmóviles, los pies inmóviles, hasta el mismo corazón está quieto. Lo que se mueve es el pensamiento, pero éste es imperceptible, invisible a los ojos y al alma. Nada gira en torno a ti, pues tú careces de importancia, como yo, como todos, no eres una tierra, ni un sol, si eres un astro sería difícil averiguar tu naturaleza. Yo tardé muchísimo en darme cuenta que no era centro, sino periferia, y más que nada la periferia de la periferia. Y sigo escribiendo, sigo en mis unos, porque hasta en esta distancia puede haber una alma amiga.

lunes, 3 de junio de 2013

60


Gandhi era agresivo, pero a la inversa, alguien que buscaba la bofetada, el encontronazo fatal; el verdadero pacifista no pone la otra mejilla, intenta sin duda evitar violentarse, dar ocasión a otra bofetada, no sólo por miedo, sino por evitar la violencia. Los hombres deberían evitar la violencia siempre, incluso en la cópula deberían evitarla, no es recomendable ser violento; pero y la supervivencia, sin agresividad pereceríamos? No lo sé, no alcanzo a ver tan lejos, pero barrunto que se puede ser eficiente sin necesidad de violencia. Yo para no ser violento me aburro barajando días y noches, y al aburrirme voy dando besos a la muerte.

sábado, 1 de junio de 2013

59


Creemos vanamente que los deseos son realidades, que lo que queremos existe por sí mismo; mas todo es ficción y fingimiento. No somos más que un trapo estrujado, un agua sucia que corre por el sumidero, y mentiremos mil veces antes que reconocer que ese deseo no tiene cabeza, que es una impostura de un alma débil; porque entre cien débiles hay uno fuerte, y entre cien fuertes los débiles son legión. No nos dejemos arrastrar por la aparente abundancia, el verdugo ya tiene el hacha en la mano, todos nuestros segundos están ya contados, y cuando baje el hierro lloraremos como damiselas, pues los débiles somos todos legión.

58


Yo escapo de la muerte escribiendo, entre mis palabras se haya la puerta en que escapo a otra vida, en que me sé a mí mismo diferente. El sentido de la vida es éste, luchar a pecho descubierto, sin encubrir nada o lo poco necesario; el sentido de la vida es escribir, pero no a destajo, sino ese rato de ocio, esa hora precisa entre el café y la siesta. Escribir se nutre de poesía, y se es más puro cuando se siente en poesía; la poesía es la puerta más bella de todas porque es la más desconocida. Aprended a amar la poesía, pues en último término vosotros sois sus hijos. Y, sobre todo, no matéis al cordero si las señales no son evidentes.