lunes, 26 de diciembre de 2011

19

No hagáis planes, nunca, no sirven para nada. No es bueno templar la voz con acero, ni afilar la pluma en el hacha del verdugo. Sed sinceros con vosotros mismos, pues no llegaréis a serlo con nadie más. No os defináis nunca, no penséis que sois cristianos o musulmanes,  la religión es poca cosa cuando sólo existe una fe en un Dios único. Amad vuestras costillas, aunque ellas sean mujeres. Y no os arrastréis nunca, pues la babosa es el  más miserable de los seres; que os guiñen un ojo, y entonces plantad vuestros reales, o corred, corred hasta que el viento se pierda de vista.

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