Es una buena tajada, un sexto, aunque yo quiero llevarme más, quiero llevármelo todo; y con las manos llenas correr al cadalso. Así habló mi inconsciente, así habló Zarathustra, sé lo que he hecho despierto, pero y todo lo que duerme dentro de mí, todo lo que cayó en el pozo del deseo. Mucho sucede sin yo darme cuenta, mucho sucede en mi secreto, manos tejen telarañas que me empantanan, neuronas en la sombra mueven mis manos alevosamente. Y yo me escurro, yo me escurro hacia templados lodazales.
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