Todo el esfuerzo del pensador es uno, conocer la verdad, mas una vez que conoce su verdad no le sirve absolutamente para nada. Los demás lo ningunean, el hierro está candente en sus ojos. Pero qué importa, lo que existen son estas menudas palabras de dudoso valor, pero qué palabras!, hasta a la trinidad incluyen. No postergaré mucho más tiempo mi desidia, y aprenderé a escribir en otro idioma, por si me he equivocado de musas. De donde vengo la ignorancia es mucha, la cultura poca.
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