viernes, 12 de agosto de 2011

3

Por esa puerta entraremos todos, o mejor saldremos todos, el día dichoso de nuestra fe, y cantarán los ángeles los duelos y seremos algunos felices, si no todos, hechos de carne de hombre nuevamente. Yo me juntaré con Hipatia y Sócrates, hablando una lengua que no supe en vida, y armonizaré con los pocos habiendo sido de los muchos. Oh, mi tierna Hipatia! Oh, mis dulces númenes! Todo lo que se me arrebató en vida se me dará con la fe, por mi fe. Pues Dios no está en un solo libro, sino en todos los libros, incluso en los míos está.

No hay comentarios:

Publicar un comentario