sábado, 21 de julio de 2012

27


La mayoría de los idiotas se creen muy inteligentes. Yo también me creo inteligente, luego debo ser idiota. Es en la búsqueda donde prosperamos, ahí es donde vemos la diferencia entre el sabio y el idiota. El sabio conoce y busca, el idiota sólo se acurruca en el rincón. El misticismo es también una búsqueda de poder, es decir, la negación del orgullo nos conduce a otro poder más subterráneo y sutil, pero que es un poder al fin y al cabo. Las personas que se concentran en sí mismas y huyen del siglo son tan orgullosas como el que más, pero lo son de otra manera, lo son en Dios, y por eso se olvidan de sí mismas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario